CUANDO EMPRENDER SE VUELVE APAGAR INCENDIOS
Esta historia nos la compartió un emprendedor que decidió abrir un café en el norte de una ciudad. El negocio lleva aproximadamente nueve meses funcionando y, aunque empezó pequeño, ha crecido de una forma muy rápida, al principio, todo lo hacían los dueño, ellos son dos: Atendía. Preparaba. Vendía. Compraba. Organizaba. Recibía clientes. Estaba pendiente de todo. Pero el café empezó a moverse. Llegaban clientes. Se vendía café en diferentes presentaciones. Se vendían tortas. Se vendían pasabocas. Se vendían bebidas frías. Se vendían jugos. Había actividad todos los días. Entonces, como suele pasar cuando un negocio empieza a crecer, llegó la necesidad de contratar. Primero una persona, luego otra. Y así, poco a poco, el café pasó de ser atendido solo por los dueños a funcionar con cinco personas, incluyendo a los emprendedores. Desde afuera, el negocio se ve bien. Hay clientes. Hay movimiento. Hay ventas. Hay producto. Hay rotación. Hay vi...